Retire todas las espinas del filete de salmón y recórtelo hasta darle una forma uniforme.
1 Filete de salmón fresco
Realice unas incisiones superficiales en la piel, sin llegar a la carne (opcional).
Mezcle dos partes de sal de Guérande con una parte de azúcar de caña y añada eneldo.
Sal de Guérande, Azúcar de caña, Eneldo
Frote el filete de salmón generosamente con la mezcla de sal, azúcar y eneldo.
Deje el salmón en el refrigerador una hora por cada centímetro de grosor (por ejemplo, 4 horas para un filete de 4 cm).
Transcurrido el tiempo de salado, enjuague el filete con agua fría para eliminar el exceso de sal.
Seque cuidadosamente el salmón con papel absorbente.
Ponga el filete sobre una rejilla y déjelo reposar en el frigorífico toda la noche.
Prepare el ahumador para ahumado en frío.
Utilice virutas de manzano u otra madera de árbol frutal para obtener un sabor delicado.
Ahúme el salmón durante aproximadamente 3 horas o hasta alcanzar la intensidad de sabor deseada.
Después del ahumado, introduzca el filete en una bolsa de plástico hermética, expulsando al máximo el aire, o enváselo al vacío.
Deje madurar en el refrigerador de 24 a 48 horas para que los sabores se integren.
El salmón ahumado se conserva hasta 6 días en el refrigerador dentro de una bolsa hermética, y hasta 12 días si se encuentra envasado al vacío.